Espumosos de Málaga: la burbuja de la felicidad

Juanjo Sánchez Vidal.

Son fechas de celebraciones, de reuniones familiares, de amigos y compañeros de trabajo. Son fechas de brindis y compartir momentos especiales, aunque sólo sea una vez al año.

Si hay un vino relacionado especialmente con la celebración, ese es el espumoso. Pero ¿Qué es un espumoso? ¿Es un vino? ¿Todos los espumosos son Champagne? ¿Y el Cava?

Lo primero que tenemos que conocer es que el espumoso es ante todo un vino, como cualquier otro, pero que tiene como elemento diferenciador el gas carbónico que contiene.

Para conseguir esa burbuja hay que elaborar el vino con una serie de características especiales. Primero tenemos que diferenciar entre vinos espumosos naturales y vinos gasificados. Los primeros contienen carbónico producido por métodos naturales.

Como muchas de las grandes ideas nacen de forma casual. Los monjes franceses, como muchos europeos, elaboraban vino para consumo propio y venta. Esos vinos se almacenaban en las propias abadías, donde por las temperaturas que soportaban y las condiciones en las que se encontraban, llegaban a refermentar en las botellas y explotaban por la presión que se generaba dentro de ellas. Lo que en principio era un problema, luego se convirtió en una virtud. (Seguir leyendo...)